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Hacer dedo puede ser una mala experiencia


Viajes de viajar literalmente tengo algunos, no se si muchos o pocos, porque el mundo es muy grande y queda mucho aún por ver. Pero lo que sí se es que hacía mucho que no la pasaba tan mal en un viaje haciendo dedo con un camionero.
Ese día no iba a ser fácil, salí de Santa Fé, y el colectivero, tal como le dije, me avisó donde me tenía que bajar: Santo Tomé. Lo que no me dijo fue que ahí nadie iba a parar y que tenía que caminar mucho para llegar a un peaje y la posibilidad de que alguien me llevara.
Entonces me bajé donde me dijo, fui al baño de la estación de servicio y empecé a caminar. Me detuve en el segundo semáforo, como me indicó un hombre al que le pregunté, y esperé y esperé. Nadie paró. Cargué sin ganas mis dos mochilas pesadas, que siempre me pregunto porque llevo tanta ropa, y caminé. Me cansé y paré. Nadie paró. Caminé un poco más y paró una camioneta-camión de una empresa, que no tuve la precaución de mirar el nombre ni la patente.  Subí y el tipo era “simpático” y me miraba. Me llevó hasta el peaje y al bajar me dijo si estaba apurada a lo que respondí que sí y me dijo que sino lo podíamos “pasar bien”. Le contesto que no y me dice si le doy un beso y el teléfono. Le digo que está equivocado y me bajo enojada.
Camino, levanto el dedo y enseguida paró un camión. Miré al pasar la patente y veo al tipo. No me agradó del todo pero tampoco me pareció un degenerado, como saberlo tendría que preguntarme, subí y crucé el peaje. Los que atendían me miraban como advirtiendo algo que no sabía que era. Sigo viaje con el tipo y me pregunta por mi nombre y alguna pavada más. Al cabo de un rato ya me puse incómoda. El tipo me miraba a cada rato. En un momento le pregunté si iba vacío o cargado, a lo que responde: “Yo voy cargado de leche”. Hice de cuenta como si no escuché nada. Creo que en ese momento lo tendría que haber mandado a la mierda. Después dijo que estaba lindo para hacer el amor, a lo que contesté  secamente que no. Pensé que la iba a cortar ahí, pero no. Después, y ya estaba muy enojada e incómoda, me preguntó si yo no culeaba como las otras mochileras a lo que respondo que no. Estaba en el medio de la nada y lloviendo. Yo lo quería reventar. El tipo, no se porque, llevaba dos cuchillos, uno más grande que otro. La última pregunta fue directamente si no iba a coger a lo que le dije secamente que no. Le dije que me bajara ahí y así fue. Me bajé y solo atiné, lamentablemente, a decirle que era un desubicado. Tampoco podía hacer mucho más. Tomé el número de la patente.  Todo lo que se, según dijo el tipo es que trabajaba en una planta de Santa Fé, que tenía 28 años, un hijo y la camiseta de Colón. Es un tipo morocho, con una colita en ese momento y de lentes. Sin dudas fue  uno de los peores recuerdos de viaje.  Ya no tengo muchas ganas de hacer dedo.
Por suerte, eso fue hace mucho tiempo, hace mas de diez años luego de eso creo que estuve bastante tiempo sin hacer autostop.


Radiografía de un país caliente

 Hay momentos, emociones, sensaciones, situaciones que muchas veces nos superan y no sabemos ni podemos ni queremos expresarlas con palabras porque simplemente no nos sale, porque lo que acontece sobrepasa la verbalidad. Por eso que necesitamos escribir, o necesito, cuando me pasa eso. Un ejemplo es con el deceso de Maradona. Me vienen a la mente un sinfín de pensamientos diversos y contradictorios al mismo tiempo. No quiero decir lo ya conocido, lo innegable, su popularidad, su inigual juego dentro de una cancha de fútbol, su prestigioso pie y bolea y todo lo que se ocurra jugando al fútbol pero y de la vida privada qué? es necesario hablar o no. ¿Por qué cómo hacer para no separar? Para decir que era alguien perfecto cuando no lo era. Pero ahora no hablamos de esto sino de la conmoción, de lo que no se puede expresar porque tantas veces viajando al decir de dónde venía lo primero que decían era su nombre, porque tal vez no conocían donde estaba Argentina pero sí quién era Maradona o Messi. 

Esa sensación de grandeza que llega a todo el mundo, que no discrimina religión ni sexo ni edad. Pero eso ya pasó y si bien me tocó de cerca, porque estoy en el mismo país donde lo consideran, al igual que en Argentina, Dios. Lo que puedo decir es que era humano, aunque con la pelota no parecía, porque cometía errores como muchxs. Quizás tenía la virtud, tan poco común por estos tiempos, de la honestidad y de ir de frente. Pero ahora no quiero hablar de Maradona. 

Ahora quiero hablar de la estupidez humana, que es mundial. De cuando la gente no habla con sinceridad o cuando oculta y esto no discrima países. Una de las cosas que me gustan de Italia es esto. La estupidez de la gente, el hecho de que se pueden permitir hacerte esperar o hablarte mal, esto sobre todo en las oficinas gubernamentales, donde no tienen respeto alguna por la gente, donde siempre tenés que acatar sus órdenes y tenés que llamar cientos y ciento de veces para saber cuál es el estado de un trámite, que deberían hacer ellxs. 

Argentina tiene mucha similitud con Italia. La forma de ser de la gente, aunque encuentro a veces más ruda, mal educada y hóstil a la gente del país mediterráneo; lo modismos, la forma de hablar, el acento ,la cultura y el amor por las mujeres y el fútbol. Porque si algo tienen los italianos, hombres, es que son muy mujeriegos y vendehumos. Y, por supuesto, como en todo país, cambia mucho el humor, caracter y trato de la gente y el clima. En el sur, la gente grita aún más. Parece que estuviera enojada. Habla mal, no escucha. No respetan a lxs peatones y tocan bocina todo el tiempo por cualquier cosa. En la capital, son más o menos así pero gritan un poco menos y hablan el "romano". La gente del norte es más hosca y parca. Cumple, en general, un poco más lo que promete, y dicen, trabaja más. 

No todo es malo. De bueno, se puede rescatar la comida, no hablo de la pizza porque no es una de mis comidas favoritas, sino la pasta, aunque la cocinan cruda para mi gusto. El vino no es malo. 

Lo que se ha visto en este tiempo virulento es que la gente está más loca, agresiva  y egoísta, sobre todo lo vi en este país. La empatía carece por su ausencia y se vio reemplazada por la falta de escrúpulos y el "hago lo que quiero" o el "vale todo". Los valores, bien gracias, vaya a saber si existieron.  

Olvidate de que algo se haga tal como dicen. Cada comune, municipalidad, tiene sus propias "normas", se rige por como le sale, que muchas veces no es la mejor manera. También depende quien te atienda y cómo se haya levantado podés tener suerte o no, hacer una fila de horas y horas para que te digan que tenés que ir a otra oficina o llamar a tal lugar. No hay una regla exacta para nada. Y si hay se rompe, porque en este país las reglas están para eso y no existen ni tiempos ni precisiones para nada.

Algo que aprendí, pero que me cuesta mucho aún, es que en la vida hay que ser más egoísta, siempre una debe estar antes y que todo puede ser de una manera pero también puede ser de la otra. Que la resiliencia sirve y mucho porque la vida te lo exige, que ser diferente al resto es un beneficio, pero también una desventaja en un mundo hipócrita y materialista.

Cuando me encuentro con situaciones o personas adversas tiendo a preguntarme qué hice de mal o por qué otra vez me encuentro con lo mismo.  ¿ Por qué me encuentro con gente idiota así porque sí, o el virus los volvió más idiotas aún?  La gente es como es y cada quien con sus problemas, pero sí es verdad que cada país tiene su idiosincrasia y la gente forma de ser y ver las cosas. 

Cuando me fui de Viterbo, a unos 100 kilometros aproximadamente de Roma, no estaba segura de que tomaría la mejor decisión. Tenía un instinto de que esa persona no era correcta o que había algo que no estaba bien. ¿Cómo lo noté? Porque no me respondía enseguida, sino a veces al otro día y ni siquiera pedía disculpas o saludaba y cuando le pregunté que pasaría si el test me daba positivo tampoco me contestó. Porque me obligó  a hacer el test. Ese fue otro indicio, otra señal que ignoré. Y dejame decirte que las señales son por algo.

Llegué al aeropuerto de Catania alrededor de las 9 de la mañana, por segunda vez,  la primera vez había ido acompañada, y la mujer esta del voluntariado, porque eso era lo que iba a hacer, me hizo esperarla como cinco horas. Ese mismo día, no antes, me avisó que tenía varias reuniones y que una, oh que generosa, a las 16.30 horas la había suspendido porque había llegado yo. 

La conversación desde la ciudad hasta su casa, que fueron unos treinta o cuarenta minutos, no fue de lo más amena, me dijo que se estaba separando, critico a su futuro ex marido y me tiró alguna pálida de rebote. Al llegar el hijo estaba en pánico por si tenía el virus, me miraba de lejos y de reojo, las comidas eran uno en cada punta de la mesa y había una tensión que hasta podía cortar la carta. Ya ese mismo día me dije a mi misma que no había tomado la decisión correcta y que tendría que haberle hecho caso a las señales. Pero ya estaba ahí. 

Los primeros dos días dormí en la roulete, caravana, y sentía el ruido de las plantas que se movían a la noche por el viento contra la parte trasera de la misma y me despertaban. Al día siguiente, después de haberme hecho el test, me fui a la habitación de la casa, previamente la acomodé porque era un desastre. Sólo estuve una noche ahí. Al otro día me fui. Le dije que no me sentía cómoda, que no sabía que hacer, ni siquiera cocinaba o me preguntaba si estaba todo bien, así que le dije eso y lo único que me preguntó fue qué había hecho y si me quería ir. Nunca quizo acomodar o arreglar las cosas. Yo me había tomado un avión, había dejado muchas cosas detrás para eso, para estar tres días y pasarla mal. Sentí que era una de las peores decisiones, pero esto ya está y las cosas y hechos no vuelven atrás. 

Me llevó hasta la estación de trenes y volví al punto de llegada, ahí me fui a un hostel. De Guatemala a guatepeor. 

Me mudé de un lugar, entre otras cosas, porque había mucho ruído, la ventana daba a la avenida y hasta la tarde se sentía el ruido de los autos. Después de no haber salido bien otra cosa, me meto en otro lugar que la ventana da a la calle. Los ruidos me presiguen, mientras escucho y quiero taparlos con lo que dice. Pero hay otros ruidos que no se pueden tapar.





Cómo gastar poco y trabajar mientras viajás

Distintas formas de trabajar y ahorrar mientras viajás

  Siempre me preguntaron y, al día de hoy me sigue pasando, cómo me sustentaba mientras viajaba. La respuesta era siempre la misma: gastaba poco y casi no pagaba hospedaje. Esto ya lo expliqué antes pero gastar poco se puede hacer si se compra en el supermercado, si se hace dedo y si no se compra más de lo necesario son algunas de las razones.
Actualmente no es el caso debido a la situación que estamos viviendo, que ya contaré qué otras cosas se pueden hacer mientras tanto.
En cuanto a algunas maneras de ahorrar, aquí les dejo algunas:

Hospedajes:
   Viajar de la manera en que viajo es más barato que quedarse en un solo lugar. Claro, depende la manera en que se hace, en mi caso  estoy hablando de hacer dedo, y usar  couchsurfing. Lo que implica, por un lado, tener que hablar en el viaje, aguantar a algún pesado, cebar mate y, por otro, tener menos privacidad. También podés hacer voluntariados o usar páginas para hacer housesitting. Si querés ver  de que se trata o cómo cuidar gatos, entrá a mi canal de youtube y vas a ver algunos . Acá te dejo uno:


Vender y/o comprar artesanía para vender y revender
  Si tenes habilidad para elaborar alguna artesanía, lo sabes hacer o tenes la oportunidad de aprender, esto puede ser una opción accesible de  conseguir dinero mientras viajas. Eso sí, hay que tener paciencia y  también tener alguna habilidad de venta o adquirirla  para poder vender más fácil.  Con esto me refiero a ser simpática/o, tener don de gente y empatizar entre otras cosas.
   Similar, y aún más práctica, es comprar, por ejemplo, pulseras de lana y revenderlas. De esta forma nos evitamos el trabajo de hacerlas y ahorramos tiempo. Por supuesto que no es lo mismo que si las fabricamos nosotros pero es una posibilidad totalmente válida. Yo lo hice en Ecuador y Colombia y me funcionó bien.
Ventaja: No suele ocupar mucho espacio en la mochila y  puede ser una fuente de dinero relativamente fácil.
Desventaja: Hay muchos viajeros artesanos por lo que en un sitio concurrido puede estar saturado el mercado con ofertas; por otra parte; no es algo fijo.

Intercambiar pulseras u otro producto por comida o viajes
  En lugar de venderlas, o cuando no me la querían comprar, las intercambiaba por comida, viajes o desayuno o colaboraban y no la llevaban. Esto podía ser en la calle, en algunos negocios o hasta en el colectivo, donde las canjeaba por un pasaje local.


Vender comida
  Se pueden hacer platos típicos salados de tu lugar de origen a donde  vayas,  como empanadas, sandwiches, tortas fritas, pionono, milanesas, tartas, o dulces como trufas, panqueques, ensalada de fruta, bizcochuelos con dulce de leche, pasta frola, entre otros.  También  se puede aprender a preparar comidas de los lugares que visitas y ofrecerlos en tus siguientes destinos, postres o comidas rápidas  en la calle.
Ventaja: A todo el mundo no le gusta cocinar o no le sale bien; comer es imprescindible; podés aprender recetas nuevas.
Desventaja: La comida se puede poner fea si tardás mucho en venderla; dependiendo del lugar, tanto en la playa como en la calle o en algún mercado, los encargados pueden impedirte vender comida por este motivo o el que se inventen.

Trabajar online:

Escribir artículos o traducir textos
   Hay páginas webs que conectan empresas y portales con creadores de contenidos  de un tema en particular o del tema que encarguen, si además manejás otros idiomas podés trabajar traduciendo textos.
   Algunas plataformas para escribir textos,que aún no he usado pero si investigado en internet son: Publisuites.com, textbroker.com, greatcontent.com,  texrmaster.com,  entre otras.



   También se puede trabajar de manera freelance y remota en distintas áreas, desde programación, diseño, maquetación, manejo de redes sociales, entre tantas otras. Para eso, existen diferentes plataformas que vinculan profesionales con proyectos o propuestas ofrecidas.  Una de ella,  que conozco y la usé una vez pero ahora no me está dando muchos resultados, es Workana (Workana.com), últimamente presenté muchas propuestas pero sin respuestas. Para tener mayores posibilidades de resultados positivos hay que pagar así te promocionan más.

   Otra es Nubelo (Nubelo.com), acá tengo perfil pero no me ha dado ingresos aún ya que tampoco la usé mucho. También Freelancer (Freelancer.com), que es en inglés. Esta particularmente no la recomiendo. He aplicado varias veces y en muy pocas ocasiones responden. Hay algunas más pero no las conozco puntualmente.

   En la mayoría de estas páginas, el modo de operar es el siguiente: se busca un proyecto, que previamente está publicado, se oferta por un monto determinado con una descripción de lo que se puede hacer en un tiempo estipulado y se espera si lo aceptan o no. 

Generalmente hay muchas personas que hacen lo mismo, con lo cual las posibilidades de que lo acepten no son tan altas. Por supuesto que cuantas más veces se postulen a los proyectos ofertados, más posibilidades de obtener el proyecto hay.  La forma de cobrar es a través de paypal (que cobra una comisión), si estás en Argentina, tenés que usar al mismo tiempo otra plataforma (que también cobra) para que te transfieran el dinero a tu cuenta.

 En cuanto a las traducciones, sé que existen varias páginas para trabajar como traductora freelance.   Yo sólo conozco de nombre, pero no las he utilizado, estas pero hay más:
Gengo: es japonesa, ofrece servicios de traducciones de forma sencilla. Como en cualquier web, hay que registrarse gratis, hacer una prueba para ver el nivel y una vez enviada se esperan los resultados, si son positivos ya están dentro de la empresa.
Tomedes: está sólo en inglés. Una vez que te hayas registrado comenzaras a recibir correos con enlaces a los últimos textos enviados para traducir. Cuando confirmás que traducirás el texto el sistema te lo envía. Los pagos son realizados por Paypal y Moneybookers.
Real translation jobs: Es el más económico del mercado y se encuentra disponible en el idioma inglés.

Ventaja: Podes trabajar y generar ingresos desde cualquier lugar del mundo; podés  convertir esto en tu profesión y en tu modo de vivir; no tenés un jefe directo; no tenés que cumplir horarios; no tenés que verle la cara a nadie que no quieras.
Desventaja: Necesitas contar con la habilidad y hacerlo relativamente bien para tener un buen nivel de ingresos; no es un ingreso fijo, es inestable; constantemente hay que estar buscando proyectos u ofertas laborales.

Enseñar lo que sabes
Aplica para muchas profesiones o habilidades, podés convertirte en instructor de yoga, escalada, patinaje, música, dibujo, entre tantas otras opciones. 

Ventaja: Si tenes un conocimiento que puedas transmitir en un curso rápido tenes una fuente de ingresos, solo debes ser creativa/o  a la hora de ofrecerlo.
Desventaja: puede ser complicado de organizar, conseguir el espacio, hacer la promoción y demás dependiendo de lo que vayas a enseñar, lo mejor es tratar de hacer convenios con establecimientos donde todos ganen.

Hacer Videos
Si tenés una buena cámara, o una que te deje grabar en HD podés generar ingresos de dos formas:
1. Crear tus propios contenidos y monetizarlos en youtube.
2. Hacer vídeos para negocios o personas y cobrar por ellos o hacer intercambios por comida y/o hospedaje en el caso de restaurantes, hostales, hosterías y hostels. Muchos de estos no tienen material publicitario para subir a las redes sociales o tampoco tienen páginas webs.

Ventaja: Con las capacidades actuales prácticamente con cualquier cámara se puede hacer este trabajo; no lleva tanto tiempo y esfuerzo realizarlo.
Desventaja: Youtube no es una fuente de ingresos muy grande y fácil y hay que ser muy creativa/o para que tus contenidos causen mucho impacto y se vuelvan virales. Para vender a empresas o particulares es necesario tener algún  conocimiento básico de edición y producción audiovisual.

Hacer Fotos
Similar a la anterior, hay dos vías posibles:
1. Subir las fotos y venderlas a plataformas como www.dreamstime.com www.iostockphoto.com,  www.smugmug.com,  www.alamy.com, entre otras.
2. Imprimir postales y fotos y venderlas a los turistas, en la calle o alguna feria.


Ventaja: Más fácil que los videos porque se pueden hacer hasta con el celular, si tiene buena resolución, se pueden tomar muy buenas fotos.
Desventaja: En las plataformas hay bastante competencia y hay que aprender a subir y usar los tags adecuadamente para que tus fotos resalten y tengas más oportunidad; Tienen muchos requisitos estas webs en cuanto a la calidad de la imagen ya que no aceptan fácilmente las fotos; demanda inversión a la hora de pagar la impresión.

Vender productos online
   Esta es una buena forma de ganar dinero, haciendo marketing de afiliados se puede crear tu propia tienda con una inversión muy baja y vender productos de terceros sin tener que comprar, sólo se recibe comisión cada vez que se realiza una venta.

Ventaja: gastás poco.
Desventaja: Necesitas conocer bien las técnicas de persuasión para crear páginas efectivas que te garanticen buenos niveles de conversión; lleva mucho tiempo; no es una fuente de ingresos fija.

Trabajar en el lugar de destino

   Puede ser desde hacer un voluntariado (próximamente voy a escribir un post sobre esto) sin cobrar o trabajar como camarera, mesera, vendedora en alguna tienda o cualquier otra actividad.

Ventaja: Se pueden generar ingresos en ese momento y lugar del viaje y después seguir camino sin mayores obligaciones, pautando de antemano el tiempo estipulado del trabajo.
Desventaja: Normalmente al ser poco tiempo el trabajo, no hacen contratos y esto genera que, depende donde, quizás no paguen o paguen poco.
  Estas son algunas de las posibilidades que hay para generar ingresos mientras viajás. Existen más seguramente. Si conocés o experimentaste alguna, comentala así todos conocemos e intercambiamos información. 

Existen  diferentes maneras y formas de viajar con poco dinero, siempre y cuando uses alguna opción que te comenté. También, como siempre, es necesario usar la creatividad para ingeniárselas y así seguir viaje porque es la única manera de viajar por mucho tiempo y más aún en la situación de pandemia que estamos viviendo, pero como todo, esto también pasará.


Qué hacer cuando no viajamos en tiempos de pandemia


 Estamos viviendo una etapa que nadie vivió antes y no sabemos cómo reaccionar ni qué hacer porque lo que está pasando no depende de nosotros, es algo inaudito. Pero más allá de eso, es importante mantener la calma, la tranquilidad, estar positivos y ser optimistas. seguir las recomendaciones de la OMS u organismos  oficiales de tu país o del país donde te encuentres. Eso lo dicen todos. Si, pero me imagino que cada uno lo vive a su manera y como puede.

A mí puntualmente de algún modo me venía bien parar. Venía viajando rápido y esto es un parate necesario para pensar en qué quiero hacer y en objetivos y proyectos que dan vueltas pero que no salen a la luz. Pero, por otro lado, me agobia mucho. Me agobia la incertidumbre, el no saber hasta cuándo me voy a quedar, el no poder viajar, el moverme en la calle con miedo a que el enemigo invisible esté ahí y no se sabe cuándo va a aparecer. Es algo muy extraño, me imagino que a la mayoría le pasa algo similar. Es una sensación de ansiedad, de estrés por no poder dominar la situación o por no poder decidir dónde ir, o mejor dicho, de no poder elegir ir a otro lugar. Necesito estar en movimiento, viajar, ver cosas nuevas, aprender.

Qué se puede hacer en estos tiempos

Cuando los días son soleados o apacibles, que en general son la mayoría pero no siempre, lo ideal es salir de la casa y ver cosas, como en cualquier lugar. Acá donde estoy, Creta es la mayor isla griega, la cuarentena está vigente pero la gente sale a correr, a caminar, a sacar el perro, o hacer ejercicios. Otras personas se meten al agua. Los negocios están cerrados, como en la mayoría de los lugares, y sí están abiertos los supermercados, farmacias y algunos locales que, extrañamente están abiertos, como uno que vende motos u otro que vende té y donde encontré la yerba ( que por cierto ya no tengo más), a un precio totalmente absurdo, 3, 50 euros los 100 gramos.


Imagen típica de la ciudad portuaria de Chania, una de las principales de la isla

Este paseo es muy lindo

Lo que sí puedo decidir y hacer es escribir. Puedo leer o ver alguna película. Puedo aprender algo nuevo, como una receta de cocina, un idioma. Hacer yoga, meditación o tratar de relajarme, pensar en nuevos viajes, contactarte con nuevos hosts a futuro.  Para eso hay mucho tiempo, a veces demasiado, a veces es mejor no pensar tanto y actuar.

Los museos, teatros y cines  están cerrados así que no hay muchas más opciones. Otra opción, como mencionaba arriba, es salir a correr al costado de la playa y sacar fotos a los bellos atardeceres como este:


O salir a caminar por aca:



 Si el día está nublado, el paisaje cambia totalmente. De ese color púpura celeste hermoso el agua pasa a un color opaco sucio. Es como que le cambia el humor, más o menos como a los humanos.


También me hicieron una entrevista en una radio de Mar de Plata, en el programa "Un lugar en el mundo", acá pueden  leer y escuchar la entrevista. Ah, y me preocupan varias cosas, no sólo que la yerba sea un robo comprarla.

Tips para tener en cuenta

Lo que si es conveniente si estas viajando, seguir las recomendaciones oficiales del país donde te encuentres y la Organización Mundial de la Salud, sobre todo a las restricciones en la entrada o salida del territorio y posibles cambios en las políticas relacionadas a los viajes.
Al principio me lo pasaba leyendo noticias en diferentes medios en internet para informarme pero cuanto más leía más me aterraba, me desinformaba y me llenaba de información y eso es contraproducente porque causa más miedo, me generaba más pánico. Ya sabemos que los medios muchas veces quieren vender, atraer  audiencia y en algunos casos son amarillistas. 

Si confirmaste algún voluntariado o housesitting  es importante que te comuniques con el anfitrión para avisarle que irás de todas formas, si estás en el país o cerca y si te podés mover claro, o en el caso que no pienses viajar,  siempre es importante avisar con tiempo.

 Como ya sabemos, es necesario cuidarnos, mantener una cierta distancia personal de dos metros y lavarte las manos después de estar en contacto con alguna superficie.  Es importante respetar, ser cuidadosos y empáticos. Cuidar la salud y tomar  las precauciones necesarias para evitar esparcir más el virus.

Qué nos deja y enseña esta pandemia


No solamente la vida social sufrirá un cambio de hábito, también habrá modificaciones en el mundo del trabajo. El escenario será complejo, obligará a tener otra mirada sobre las relaciones, laborales y personales. Más allá de las dificultades que genera y seguirá generando el coronavirus,es indispensable que se piense como salir de la crisis que estó dejará  porque eso es un hecho. Ya han cerrado muchas empresas, lo que significa un alto nivel de desempleo, y por ende menos ingresos.  Tal vez es momento de pensar alternativas, crear posibilidades, reinvertanos para hacerle frente a esta situación, pensando en qué herramientas tenemos y cómo desarrollarlas, cuál es el problema a solucionar y de qué manera lo puedo resolver. No será de un día para el otro pero es necesario empezar.

Como todo hecho o suceso malo, este virus también nos tiene que dejar una enseñanza. En este caso, puntualmente, creo que nos ha hecho ver, o mejor dicho, nos ha ratificado la noción de que somos demasiado vulnerables, que el dinero no lo es todo, que no hace discriminación de género, ni de raza, ni clasificación económica. Que todo se puede acabar de un día para el otro y que lo más importante, además del tiempo, es el aire. La salud, en definitiva, algo tan poco valorado, es lo más importante. Que la naturaleza ahora parece tener más aire, muchos animales han salido a las calles en lugares que no se habían visto antes; lugares que antes no se veían a una distancia por el smog y la contaminación ambiental ahora se ven.

Esto, sin dudas, también ha cambiado nuestros hábitos. El distanciamiento social, el no poder acercarte a alguien, el estar confinado, el lavarte las manos todo el tiempo, el no comprar compulsivamente, como mucha gente  hace y disfruta. Ahora me pregunto ¿hasta que punto esto es tan malo?¿No deberíamos implementar algo de esto cuando todo pase? ¿No será que éramos, o somos, demasiado egoístas y no vemos más allá que a nuestro alrededor?